Dos días en motorhome para soltar el celular, entrar en el silencio y volver a encontrarte.
✦ Sin pantallas · Sin notificaciones · Sin apuros ✦El celular no es solo un aparato. Es la lista de pendientes, las comparaciones, el ruido constante que no para ni cuando dormís. Sacarlo de la ecuación, aunque sea un fin de semana, cambia todo.
Un fin de semana en el lugar correcto, en total presencia, con paisajes que hablan más fuerte que cualquier notificación.
Las Salinas Grandes bajo la luna llena son un espejo: blanco, infinito, silencioso. Solo el cielo y vos.
Dos días sin scrollear, sin responder, sin estar disponible para todo el mundo. Y en cambio, estar disponible para vos.
Los teléfonos descansan durante la experiencia. No es una prohibición: es un acuerdo grupal para que todos podamos estar realmente presentes.
Ver el amanecer sin pensar en la foto. Vivir el momento sin documentarlo. Sentir el paisaje sin necesidad de compartirlo.
Sin notificaciones que interrumpan. Sin la urgencia de contestar. El tiempo vuelve a tener un ritmo humano.
Charlas de verdad. Silencios que no incomodan. El grupo como espacio de encuentro, no como audiencia.
Las pantallas no son el problema. Solo que a veces ocupan el espacio donde deberías estar vos.
Cada parada fue elegida por su energía, su silencio y su capacidad de devolvernos a lo esencial.
Kilómetros de sal que llegan al horizonte. Bajo la luna llena, los límites entre lo de arriba y lo de abajo desaparecen. Una experiencia que desafía los sentidos y te lleva a un estado de presencia total.
Formaciones de roca calcárea que emergen del suelo serrano como esculturas milenarias. Un paisaje íntimo y poderoso donde el tiempo parece detenido. Para caminar despacio y recuperar el ritmo propio.
La libertad de llevar tu casa donde el paisaje te llame. Sin itinerarios rígidos. Las comidas compartidas, la noche bajo las estrellas, la sensación de pertenecer al camino.
Un itinerario diseñado para que tengas lo que más escasea: tiempo. Tiempo de mirar, sentir y detenerte cuando algo te llama.
Salida desde Córdoba a la mañana. Los teléfonos se guardan: empieza el detox. Primera parada en Los Terrones, donde las formaciones de roca calcárea emergen del suelo serrano como esculturas que llevan miles de años esperándote. Recorrido guiado entre piedras y silencio. Por la tarde, el motorhome retoma el camino hacia las Salinas Grandes. Llegamos a tiempo para ver cómo el sol se derrite sobre el salar y el cielo se incendia de colores. Al caer la noche, actividad de conexión personal bajo la luna llena: el espejo de sal, el cielo infinito y vos. Sin filtros. Sin pantalla. Solo el momento.
Arranca el día como merece arrancar: saludando al sol en las Salinas, con los pies en la tierra y la cabeza despejada. Desayuno en el motorhome para luego partir de excursión por el salar junto al grupo. Almuerzo a la canasta en el corazón del salar, rodeados de blanco y quietud. Por la tarde, actividad de cierre para integrar todo lo vivido y ponerle palabras a lo que la experiencia te dejó. Regreso a Córdoba con algo nuevo que ninguna pantalla podría haberte dado.
Cupos limitados a 12 personas para preservar la calidad del encuentro y la intimidad de la experiencia.
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Consultar disponibilidadSolo 12 cupos · Experiencia íntima
No fue solo conocer lugares: fue disfrutar hasta las pequeñas cosas, reconectar con el interior y volver con algo que no esperaba encontrar.
— VerónicaOrganización minuciosa, atención a cada detalle y una experiencia de introspección en lugares con una carga energética especial. Resultado: excelente.
— GustavoFui con cero expectativas y volví sorprendido. Me sentí contenido y no juzgado. Conocí un grupo de gente maravillosa y me encantó hacer yoga en esa inmensidad.
— AndrésCada detalle cuidado, cada lugar elegido con intención. Un viaje que fue mucho más que un viaje.
— Mariana
Andrea
Profesora de Yoga · Guía de la experiencia
Andrea es profesora de yoga con una profunda conexión con el cuerpo, la respiración y la presencia. Su manera de acompañar combina la técnica con la sensibilidad: sabe cuándo guiar y cuándo dejar el silencio hacer su trabajo.
Durante el fin de semana, Andrea va a estar presente en cada momento — en las actividades de conexión personal, en el Saludo al Sol al amanecer y en el cierre de integración del domingo — para que el grupo pueda soltar, moverse y sentir desde un lugar seguro y auténtico.
Caty · Rumbo Sagrado
Diseñadora de la experiencia
Detrás de cada detalle de este fin de semana está Caty, creadora de Rumbo Sagrado. Con más de 20 años en turismo y un camino personal ligado al acompañamiento consciente, Caty diseña cada experiencia para que el viaje tenga sentido más allá del destino.
Conocer a CatySe duerme en camas individuales, cada una equipada con su propia cortina de cortesía, que te brinda un rincón de privacidad.
El motorhome cuenta con 2 baños (toilettes) pero no posee ducha. Por eso, paramos en campings donde tendrás acceso a baños completos con duchas y agua caliente.
No. Solo necesitás tener apertura y deseo de conectar con vos. Todo lo que se propone es accesible, amoroso y no se requiere experiencia previa.
Sí, muchas personas viajan solas y terminan formando vínculos profundos. Vas a estar acompañada/o en todo momento, sin sentirte invadida/o.
El grupo se forma de manera muy cuidada. Además, hay un encuentro previo para conocernos. La energía que se crea es contenedora, íntima y respetuosa. Nadie queda afuera.
Los cupos son limitados. Si algo en vos dice que sí, ese es el único motivo que necesitás.
Quiero reservar mi lugarSolo 12 cupos disponibles. La luna espera.